Un total de 4,38 millones de personas residentes en hogares españoles —94,9 de cada mil habitantes— tenía alguna discapacidad o limitación en el año 2020, según la Encuesta de discapacidad, autonomía personal y situaciones de dependencia, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este martes, que refleja que los problemas de movilidad fueron el tipo de discapacidad más frecuente.

Esta nueva radiografía de los hogares en los que vive alguna persona con discapacidad, que parte de una muestra de aproximadamente 67.500 viviendas, también revela que todos los tipos de discapacidad afectaron más a las mujeres que a los hombres. Por sexo, 1,81 millones del total son hombres y 2,57 millones mujeres, mientras que, por edad, el 75,4% del colectivo tiene 55 o más años.

En rueda de prensa para presentar la encuesta, el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez, ha destacado que la discapacidad es una realidad «en expansión y con rostro de mujer».

También ha lamentado que el entorno sigue siendo hostil para estas personas que padecen diariamente la falta de accesibilidad en la vivienda, la vía pública y los transportes y ha subrayado la necesidad de apoyar a las familias, que son los principales cuidadores.

Un aumento del 14% en mayores de seis años, respecto a la encuesta de 2008
La cifra total de las personas que declararon tener algún tipo de discapacidad (4,38 millones de personas) se refiere a los mayores de dos años, pero el estudio se ha centrado en la población de seis y más años, ya que para los menores, argumenta el INE, «el pronóstico de evolución es incierto» y solo se analizan las limitaciones adaptadas a su edad en el grupo de dos a cinco años.

El total de personas de seis y más años con alguna discapacidad fue de 4,32 millones en 2020, lo que supone un aumento del 14% respecto a la anterior encuesta, realizada en 2008. Por sexo, declararon tener discapacidad 1,77 millones de hombres (un 17,1% más que en la anterior encuesta) y 2,55 millones de mujeres (un 11,9% más). La tasa de discapacidad se situó en 81,2 por mil entre los hombres y 112 por mil entre las mujeres (un 11,8% y un 5,4% más que en 2008, respectivamente).

Por grupos de edad, las tasas de discapacidad fueron superiores en los hombres hasta los 34 años y en las mujeres a partir de los 35. La diferencia más acusada por sexo se registró a partir de los 70 años. El único grupo de edad en el que ha aumentado significativamente la tasa de discapacidad respecto al año 2008 fue el de seis a 24 años.

En cambio, los mayores descensos en las tasas respecto a la anterior encuesta se han dado entre las personas de 35 a 44 años y de 70 a 74 años.

Respecto a las limitaciones en menores de dos a cinco años, el INE señala que afectaron en 2020 a un total de 65,9 mil niños. Por sexo, la incidencia fue superior en varones (50,3 por cada mil) que en niñas (28,2), y los problemas de comunicación fueron la limitación más frecuente, afectando a 37,3 de cada mil niños y a 17,9 de cada mil niñas.

Los problemas de movilidad, el tipo de discapacidad más frecuente
El estudio del INE también señala que los problemas de movilidad son el tipo de discapacidad más frecuente entre las personas de seis y más años, con una tasa de 54 por mil habitantes. Por sexo, la tasa fue superior entre las mujeres: 68,5 frente a 38,9 de los hombres.

Asimismo, se apunta que todos los tipos de discapacidad afectaron más a las mujeres que a los hombres; las mayores diferencias se encontraron en los problemas de movilidad y en las dificultades de realización de tareas domésticas, donde las tasas de prevalencia en mujeres casi duplicaron las de los hombres.

El 55,7% de las personas con discapacidad presentaron dificultades importantes de movilidad, el 46,5% tenía problemas relacionados con la vida doméstica y el 31,6% con el cuidado personal. Estos porcentajes subieron al 65,1%, 64,5% y 48,5%, respectivamente, entre las personas con discapacidad de 80 y más años.

Por otro lado, un total de 2,4 millones de personas indicaron tener el máximo grado de severidad en algún tipo de discapacidad cuando no reciben ayudas (1,5 millones de mujeres y 0,9 millones de hombres).

Las dificultades en la realización de las tareas domésticas (63,1%), los problemas de movilidad (62,7%) y el autocuidado (61,9%) presentaron mayor severidad y el número de personas que recibían algún tipo de ayuda técnica, personal o ambas se situó en 3,3 millones.

Además, el informe señala que el número de personas que en 2020 recibían algún tipo de ayuda técnica o personal se situó en 3,3 millones y las mujeres accedieron proporcionalmente a más ayudas (el 78,2 % frente al 71,8 % de los hombres).

Por tipo de discapacidad, las personas con dificultades para el autocuidado y para realizar las tareas de la vida doméstica fueron las que más ayuda recibieron (nueve de cada diez), seguidas de las personas con dificultades de aprendizaje (ocho de cada diez), mientras que aquellas con problemas de audición y de visión son las que menos ayudas recibieron (un 47,9 % y un 28,7 % respectivamente).

Tasas de discapacidad por comunidades y ciudades autónomas
Los datos del INE también señalan que las mayores tasas de discapacidad de personas de seis y más años por cada mil habitantes en el año 2020 correspondieron a las comunidades autónomas de Galicia (116,5), Canarias (115) y Castilla-La Mancha (111,4).

Por su parte, las tasas más bajas se dieron en las Islas Baleares (79 por cada mil habitantes), Comunidad Foral de Navarra (79,6) y Comunidad de Madrid (80,7).

Educación: más de 100.000 niños entre 6 y 15 años tienen discapacidad
La radiografía también alude al ámbito educativo y señala que el número de personas entre 6 y 15 años con algún tipo de discapacidad se situó en 106,3 mil en el año 2020. De esta cifra 70,3 mil eran niños y 36 mil eran niñas. La discapacidad relacionada con las dificultades de aprendizaje, aplicación del conocimiento y desarrollo de tareas fue la más frecuente en este grupo de edad (55,9% del total), seguida de los problemas de comunicación (49,8%).

El 99,5% de los menores de 6 a 15 años con discapacidad se encontraban escolarizados en el momento de la entrevista. Más de la mitad (el 58,7%) lo estaba en un centro ordinario recibiendo apoyos personalizados, el 20,8% estaba en un centro ordinario sin ningún tipo personalizado de apoyo y el 19,3% en un centro de educación especial.

En cuanto a las adaptaciones curriculares o apoyos para la inclusión educativa, el 52,1% de estos menores escolarizados recibieron apoyos y adaptaciones de forma satisfactoria, un 24,2% los recibieron pero no fueron suficientes y un 11,1% necesitaba adaptaciones curriculares o apoyos y no los recibió. El 16,3% de los menores con problemas de audición y el 12,7% de los que tenían problemas de aprendizaje declararon necesitar adaptaciones curriculares o apoyos y no los recibieron.

Respecto a las adaptaciones necesarias en la clase o centro de estudios debido a la discapacidad, para seis de cada diez de estos menores no fue necesaria ninguna adaptación debida a su discapacidad, para el resto sí fue necesario aunque no se realizaron en el 28,4% de los casos.

El análisis también pone el foco en las 120,8 mil personas con discapacidad que tienen 16 y más años (un 2,9% del total) e indica que el 41,2% tenía entre 16 y 24 años, el 49,9% entre 25 y 64 años y un 8,9% eran personas de 65 o más años.

El 47,7% de los estudiantes de 16 a 24 años realizaron un curso de educación secundaria y el 19,1% de educación especial. Entre los de 25 a 64 años, el 35,9% estuvo en un centro de formación profesional ocupacional y el 21,5% en un centro de educación especial. Las dificultades en la realización de las tareas de la vida doméstica y los problemas de movilidad fueron los tipos de discapacidad más frecuentes entre las personas de 16 y más años que realizaron algún tipo de estudio. En concreto para el 36,9% y el 33,5% del total, respectivamente.

Empleo y discapacidad: casi una de cada cuatro personas trabaja
En cuanto al empleo, la encuesta muestra que un total de 1,58 millones de personas con discapacidad estaban en el año 2020 en edad de trabajar (entre 16 y 64 años). De esta cifra, 765,5 mil eran hombres y 818,2 mil mujeres. Casi una de cada cuatro de estas personas indicó estar trabajando (23,7% de los hombres y 23,5% de las mujeres).

Por tipo de discapacidad y sexo, los problemas de audición y los de movilidad fueron los más frecuentes entre los hombres ocupados de 16 a 64 años, ya que los tuvieron el 37,9% y el 25,7% del total, respectivamente). Por su parte, los principales tipos de discapacidad entre las mujeres ocupadas fueron los problemas de movilidad (37,2% del total) y los de visión (31,0%).

El 88,0% de los ocupados con discapacidad eran asalariados y el 10,6% trabajadores por cuenta propia. Siete de cada diez asalariados tenían un contrato indefinido y el 76,3% realizaba jornada completa. El 30,4% tuvieron ocupaciones elementales, el 17,5% desempeñaron puestos de técnicos y el 15,9% eran empleados administrativos.

Accesibilidad y entorno: el 34 % manifiesta tener dificultad para desenvolverse
Por otra parte, la encuesta analiza la percepción sobre las barreras arquitectónicas (en edificios y viales) o en los medios de transporte, que pueden limitar el acceso a los espacios en los que desarrollar actividades cotidianas como trabajar, estudiar, practicar actividades recreativas o deporte, o reunirse. El 34 % de las personas con discapacidad (1,4 millones) manifestó tener dificultad para desenvolverse con normalidad en su vivienda o en los accesos o interior de su edificio. Por sexo, las mujeres indicaron tener más dificultad (38,0%), que los hombres (28,4%).

Además, esa dificultad aumenta con la edad. Mientras que en el grupo de edad de 6 a 44 años, el 18 % de los hombres y el 22,2% de las mujeres con discapacidad manifestaron tener problemas para desenvolverse en la vivienda o en su edificio, en el de 80 y más años los porcentajes fueron del 39,6% en hombres y del 48,0% en mujeres.

El principal problema lo encontraban en el portal del edificio, escaleras y garaje, y esto afecta a un 24,6% de las personas con discapacidad (33,4% en el grupo de edad de 80 y más años)

Un millón y medio de personas con discapacidad (un 36,2% del total) manifestaron tener dificultad para desenvolverse en edificios públicos o en el entorno urbano próximo en 2020. El 42,2% tenían 80 años o más. Por su parte, el 43,8% de la población con discapacidad de 6 y más años (1,8 millones) indicó tener dificultad al desplazarse en transporte. Esta dificultad se acentuó en los mayores de 80 años hasta el 60,8% del total (764 mil personas). El transporte público y los vehículos particulares fueron los medios en los que más personas con discapacidad encontraban dificultad para desenvolverse (40,3% y 21,4% del total, respectivamente). Esta dificultad fue menor en los vehículos especiales de transporte, como las ambulancias (11,4%).

El INE también ha consultado a los encuestados sobre las posibles dificultades con las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC). En este sentido, el 39,4% de las personas con discapacidad de 6 y más años estuvo condicionado para el acceso a ellas. Por sexo, el 41,1% de las mujeres, frente al 37,0% de los hombres. Esta dificultad motivada por la discapacidad aumentó con la edad; afectó al 29,9% de las personas de 6 a 44 años, frente al 57,6% de los de 80 y más.

Por tipo de discapacidad, las personas con dificultades de audición fueron las que menos problemas de accesibilidad declararon. Por el contrario, las personas con problemas de autocuidado percibieron más barreras, excepto en el caso del uso de nuevas tecnologías, que fueron las personas con problemas de aprendizaje las que más dificultad encontraron.

En el 20,5% de los hogares reside al menos una persona con discapacidad
En uno de cada cinco hogares españoles —el 20,5% del total— residía al menos una persona con discapacidad en el año 2020, y en más de un millón de hogares la persona con discapacidad vivía sola. Además, en torno a 270.000 hogares con más de una persona tenían todos sus miembros con algún tipo de discapacidad.

También señala el estudio que una de cada dos personas con discapacidad mantuvo regularmente contacto con familiares que no residían en su mismo hogar (54,8%), mientras que el 25,8% afirmó verlos todos o casi todos los días y el 29,0% una o dos veces por semana. Estos porcentajes fueron superior en edades avanzadas (33,8% y 27,7%, respectivamente, en el grupo de personas de 80 y más años).

Entre las personas con discapacidad que vivían solas, seis de cada diez afirmaron ver con frecuencia a sus familiares. Por su parte, el 21,2% indicaron verlas menos de una o dos veces al mes y el 15,4% manifestaron no verlas nunca.

La relación con amigos, vecinos o conocidos fue frecuente para casi la mitad de las personas con discapacidad (44,3%). Esta frecuencia varió con la edad, pasando del 51,8% entre las de 6 a 44 años hasta el 39,9% entre las de 80 o más años. La mitad de las personas con discapacidad que vivían solas se relacionó frecuentemente con amigos, vecinos o conocidos. Por su parte, una de cada tres afirmó no tener relación.

Discriminación: cuatro de cada diez niños dicen sufrirla en el ámbito escolar
La encuesta también recoge las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad, como los problemas de discriminación. Así, un 12,9 % se ha sentido discriminado en alguna ocasión, un 3,9 % muchas veces y el 0,7 % constantemente. En el ámbito escolar los datos revelan una situación más grave, ya que cuatro de cada diez niños con discapacidad entre 6 y 15 años declararon haberse sentido discriminados; el 24,6% alguna vez, el 9,8% muchas veces y el 4,5% constantemente.

Entre los mayores de 16 años con discapacidad que realizaron algún tipo de estudio en 2020 la percepción de discriminación afectó a dos de cada diez. El 12,9% se sintió discriminado en alguna ocasión, el 3,9% muchas veces y el 0,7% constantemente.

En el ámbito laboral, nueve de cada 10 personas con discapacidad declararon no sentirse discriminadas. El 1,2% declaró sufrir discriminación constantemente. Las personas cuya discapacidad afectaba a las interacciones y relaciones personales fueron las que más declararon sentir situaciones de discriminación, tanto en el ámbito escolar como en el laboral.

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La mitad necesita cuidados y la mayoría de cuidadores son mujeres
Por otra parte, casi la mitad de las personas de seis y más años con discapacidad indicaron recibir cuidados o asistencia personal. Un 24,6% lo recibía solamente por personas residentes en su hogar, un 12,1% por personas no residentes y en un 13 % de los casos los cuidados eran prestados por ambos.

El 63,7% de estos cuidadores eran mujeres, siendo los perfiles más frecuentes los de mujer entre 45 y 64 años (41% de los casos) y hombres de ese mismo grupo de edad (20,7%). El 49,7% de las personas que recibían cuidados señalaron ser atendidos durante ocho o más horas diarias.

Entre las personas de seis a 44 años que recibieron cuidados, la figura de su cuidador principal fue alguno de sus progenitores en un 69,8% de los casos (10,5% el padre y 59,3% la madre). Para el 48,1% de las personas de 45 a 79 el cuidador principal fue el cónyuge o pareja. Por su parte, para el 59,1% de las personas de 80 y más años el principal cuidador fueron los hijos (18,0% un hijo y 41,1% una hija).

En el grupo de los menores que tienen entre 2 y 5 años, el cuidador principal era la madre en el 84,6% de los casos.

Fuente: RTVE

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